Copy

#71 - Tengo un juguete nuevo

Los que me sigáis en Twitter seguro que ya sabéis de que os voy a hablar esta semana, el nuevo iPad Pro. Normalmente no suelo hablar de tecnología en El Imperdible, pero como siento una debilidad especial por este cacharro voy a hacer una excepción. ¿Qué queréis que haga si es mi talón de Aquiles?

Para los que no os interese el tema, os traigo un proyecto de Inktober que me ha encantado. Esta artista ha hecho un hilo en Twitter donde cada día ha ido subiendo progresos y ha preguntado a los seguidores cómo seguir con el dibujo. Tanto la idea como el resultado son geniales. Además, un poco más abajo tenéis el artículo que he publicado esta semana en el blog.

Dicho esto, vayamos al grano.

Asier G. Morato

¿Realmente es el iPad Pro un ordenador profesional?

No lo voy a negar. Desde que se presentó el iPad hace casi 9 años he sido fan absoluto del concepto. Y como en todas las relaciones hemos tenido nuestros más y nuestros menos. Al principio fue todo muy bonito y desde entonces hemos tenido periodos idílicos y momentos muy frustrantes. Sin embargo, desde que llegó el primer iPad Pro parece que las cosas van a mejor aunque todavía quede mucho por hacer.

Durante sus primeros seis años de vida el iPad se convirtió (junto a los smartphone) en el mejor ordenador personal de todos los tiempos. Ese con el que ves unos cuantos vídeos, hablas con tus amigos, sigues una receta o lees El Imperdible. A estas alturas casi nadie se compra un portátil/sobremesa, la inmensa mayoría usa su teléfono y, en algunos casos, su tablet.

Pero hoy no estamos hablando de un iPad cualquiera, lo hacemos del último modelo Pro. Y aquí ya no hablamos sólo de jugar, también de trabajar.

Hay tantas diferencias entre el iPad Pro de 11” de este año y el iPad original que apenas comparten el nombre. Es infinitas veces más potente (y al menos dos veces más rápido que mi MacBook Pro del año pasado), la pantalla es espectacular y es tan fino y delgado que casi parece hecho de cartón pluma. Además puedes meterlo en una funda teclado o usar un stylus tan preciso que se ha convertido en el referente del mercado.

Con tantas diferencias uno podría pensar que estamos hablando de dos cosas radicalmente distintas y sin embargo este iPad Pro me recuerda muchísimo al primer iPad. Sobre todo con su trasera de aluminio y esos marcos negros. Pero, ¿acaso ha cambiado lo suficiente como para que ahora sirva como herramienta de trabajo?

Si alguien esperaba una respuesta definitiva siento decepcionarle, pero depende. Si habéis leído algún análisis del iPad Pro esta última semana puede que os hayáis quedado con la idea de que no vale, pero si alguien os dice todo lo contrario tampoco deberíais hacerle mucho caso. Hay muchos tipos de profesiones y cada una tiene sus propias necesidades. Este iPad Pro es capaz de cubrir muchas tal y como lo haría un PC/Mac, otras las cubre pero de forma distinta y hay un último grupo que directamente es mejor ni preguntar. Si valorásemos a todo el mundo por lo rápido que corre en vez de por lo bien que hacen lo que se le da bien nos llevaríamos una impresión errónea de qué son capaces.

En mi experiencia dentro del mundo del periodismo y la comunicación corporativa he de decir que la valoración del iPad Pro como herramienta de trabajo depende de lo multimedia que seas.

Si trabajas con textos y fotos es ideal. Entre Lightroom CC, VSCO, Ulysses y Word junto las distintas aplicaciones de RRSS (no os imagináis la de eventos que he tuiteado en directo con mi iPad Pro) y servicios puedes hacer todo tu trabajo, sobre todo cuando le añades un teclado y un lector de tarjetas de memoria. Aunque si es cierto que hay algunos CMS como Wordpress (esperemos que Gutenberg lo solucione) que dan problemas en la versión de Safari que usa el tablet.

La cosa se empieza a complicar cuando metes vídeo y audio. Al igual que las fotos, no hay ningún problema en pasar vídeos de una cámara pero a la hora de editar tienes que adaptarte a las apps que hay. Adobe acaba de lanzar Rush, una versión reducida de Premiere, pero si usas Final Cut Pro X ya te puedes ir olvidando de conservar tus flujos de trabajo.

Con el audio pasa todo lo contrario. Hay apps como Ferrite que son perfectas para editar un podcast (es la app que uso para hacer El Aperitivo) pero grabar una conversación por Skype se complica y algo tan simple como pasar un audio de la memoria de la grabadora al iPad es imposible. Aunque gracias al USB-C puedes usar un micrófono externo de calidad sin complicarte mucho la vida. Algo es algo.

No os voy a engañar, alguna de estas cosas son tan tontas que hasta resulta frustrante. Hace años os hubiera dicho que la cosa no tiene solución, pero viendo la cantidad de funciones avanzadas que están llegando últimamente (sólo hay que ver Shortcuts) y lo que se rumorea de iOS 13, parece que acabarán despareciendo.

Además, como he dicho al principio, el iPad es mi ordenador fetiche y al final se lo acabo pasando por alto.

Imperdibles

Este estuche aguanta todo lo que le eches encima

Aprimera vista puede parecer que hoy voy a hablar de un estuche pero, aunque se parece al Hightide Field Roll Case en el que llevo mis plumas y bolis, en realidad el Penco Carry Tite va mucho más allá y se puede usar para llevar cualquier cosa que necesites en tu día a día de forma segura y ordenada.

Seguir leyendo
Si tienes problemas visualizando el contenido de este mail puedes verlo en el navegador pulsando aquí.
Copyright © 2018 El Imperdible, todos los derechos reservados.

Si quieres puedes actualizar tu suscripcióndarte de baja.

Email Marketing Powered by Mailchimp